Los rizos son una bendición, ¡si sabes cómo domarlos! Con esta sencilla rutina diaria, tus rizos se mantendrán definidos y el frizz no tendrá ninguna oportunidad. Un cuidado constante garantiza menos sequedad y más rebote.
Paso 1: El agua es lo más importante (diariamente)
¿Rizos secos? ¡De ninguna manera! Comience con un spray humectante o simplemente agua. Esto revitaliza los rizos y evita que se vuelvan quebradizos.
Paso 2: Crema sin enjuague y para peinar (diariamente o según sea necesario)
Aplique suavemente una crema para rizos o un producto sin enjuague en su cabello para mantenerlo suave. Esto asegura que los rizos mantengan su definición y no se sequen.
Paso 3: enrollar con los dedos para una mayor definición (si es necesario, por ejemplo, después del lavado)
Gire hebras individuales alrededor de su dedo para darle forma perfecta a sus rizos. Esto mejora la estructura natural y ayuda a minimizar el frizz.
Paso 4: Déjate caer en lugar de frotar (después de cada lavado de cabello)
Utilice una camiseta de algodón o una toalla de microfibra para absorber el exceso de humedad. ¡Nunca frote! Esto preserva la estructura del rizo y reduce la rotura del cabello.
Paso 5: Secar al aire o con difusor (después de cada lavado del cabello)
Déjalo secar al aire para lograr rizos suaves o usa un difusor a baja temperatura. Esto le da a los rizos más volumen y se seca uniformemente.
Tus rizos merecen el mejor cuidado. ¡Y con esta rutina siempre estarán perfectos! La hidratación regular y los métodos suaves garantizan rizos saludables y definidos a largo plazo.