Para cabello afro

El cabello afro es naturalmente más seco y tiende a resecarse si se limpia con demasiada frecuencia. Lo mejor es lavar el cabello afro solo cada 1 o 2 semanas para preservar los aceites naturales. Elija un champú sin sulfatos que limpie suavemente sin eliminar la humedad. Masajea suavemente el champú sobre el cuero cabelludo y déjalo fluir a lo largo del cabello. Luego usa un acondicionador rico o un acondicionador profundo para retener la humedad.

Para rizos

El cabello rizado tiende a secarse más rápido y a desarrollar frizz. Utilice un champú suave y sin sulfatos para evitar eliminar demasiado los aceites naturales. Antes de comenzar a lavar con champú, cepíllese el cabello suavemente para aflojar los enredos. Enjuague bien el champú, luego use un acondicionador sin enjuague o un acondicionador ligero para restaurar la humedad. El cabello rizado se beneficia del secado suave con toalla y al aire.

Para cabello europeo

El cabello afro es naturalmente más seco y tiende a resecarse si se limpia con demasiada frecuencia. Lo mejor es lavar el cabello afro solo cada 1 o 2 semanas para preservar los aceites naturales. Elija un champú sin sulfatos que limpie suavemente sin eliminar la humedad. Masajea suavemente el champú sobre el cuero cabelludo y déjalo fluir a lo largo del cabello. Luego usa un acondicionador rico o un acondicionador profundo para retener la humedad.

Independientemente de tu tipo de cabello, es importante utilizar siempre agua fría o tibia para cerrar la cutícula y mantener el brillo. Evita utilizar agua demasiado caliente ya que puede resecar el cabello. Con estos consejos de limpieza personalizados, puedes asegurarte de que tu cabello se mantenga limpio, saludable y bien cuidado sin perder humedad.